Los barrancos perdidos, una excursión por los alrededores de Sigüenza

Solitarias carreteras lugareñas permiten el acercamiento a los pintorescos lugares que esta ruta persigue: las sugestivas aldeas de Huérmeces del Cerro y La Cabrera, y los salvajes barrancos de Pelegrina, Aragosa, la Hoz, los Pilancones y Santamera, rincones éstos cercanos a Sigüenza.

Dejando atrás los desvíos a Mirabueno, Mandayona y Aragosa se toma la bifurcación que conduce  Biades, agradable lugar que sorprende al viajero por su caserío enjalbegado, el templo subido a un promontorio y la confluencia de los ríos Henares y Salado, junto a una amena chopera.

Siguiendo la carretera, se van descubriendo parajes singulares  en un zona con gran vegetación. Además, se puede tomar el camino de Valdejudíos, o desde una senda, a la derecha  antes de llegar a Huérmeces, para llegar tras una bonita marcha al barranco de la Hoz, sin río ni arroyo que lo cruce, pero con densa vegetación. Algo más al norte se halla el barranco de Pilancones.

Luego, llegamos a Huérmeces del Cerro. Caserío también reducido y pintoresco, con el cerro de Lituero a un lado y los picados de Peña Alta a otro, separados por un precioso barranco. Tras las últimas casas una senda a la derecha atraviesa el río y conduce hasta El Atance y Santamera, itinerario atractivo para una marcha.

Después, alcanzando Santiuste y tomando la carretera de Atienza se pasa junto a La Cardeñosa, Riofrío del Valle, para tomar el ramal que se dirige a Sigüenza pasando junto a Cercadillo, tomando el desvío señalizado a Santamera del kilómetro 40. Desde el pueblo hay que iniciar un corto paseo que conduce a un gran barronco surcado por el río Salado.

Enfilando Sigüenza, pasamos junto a Palazuelos y Sigüenza, para encaminarnos a Pelegrina. La visita al pueblo, su iglesia románica (con un buen retablop y artesonado del siglo XVI), castillo y barranco son obligadas, así como el mirador Rodríguez de la Fuente, pocos kilómetros más adelant que ofrece una amplia panorámica aérea del barranco.

Finalmente, retrociendo hacia Sigüenza hay que visitar el valle desde las encantadoras localidades de La Cabrera y Aragosa, que también puede transformarse en el punto de partida de una dura marcha sobre el conjunto del barranco.

Foto vía Forestman